miércoles, 14 de julio de 2010

¿Mamá, Papá, por qué me quieren tanto?

¡Estos son otros tiempos!
¡Mis hijos lo merecen todo!

Estas son frases de algunas mamás y papás contemporáneos, los padres queremos a nuestros hijos, pero algunos los queremos demasiado.

¿Eres un padre que ama demasiado?

Los padres viven a su manera la experiencia de crecer con los niños, tienen la oportunidad de disfrutar cada momento con ellos y el deber de guiarlos, protegerlos, defenderlos y nutrirlos integralmente.

Existen padres que se esfuerzan por consultar a especialistas, leer libros, intercambiar información con amigos, hacer todo por sus pequeños, simplemente porque los quieren. Todo aquel que ha experimentado el amor hacia un hijo sabe que es infinito y pleno.

La Doctora Annie de Acevedo, reconocida psicóloga infantil, ha expuesto a lo largo de su trayectoria que hablar de "Padres que aman demasiado" puede resultar exagerado, pero deja de serlo cuando en nombre del amor hacemos escogencias que benefician poco a los pequeños.

Ama profundamente a tus hijos, regálate la oportunidad de ser inperfecto acompañándoles a crecer, así aprenderán a cometer errores y sobre todo a corregirlos, la perfección extrema en la orientación de los niños y niñas puede afectar su desarrollo emocional, déjalos caer de vez en cuando, ve a su auxilio sólo si es necesario, permite que tome sus propias decisiones, establece límites claros, sé constante con tus exigencias y permisos, pide a tus niños que realicen algunas tareas que ayuden a mantener el orden en la casa, asígnales responsabilidades, confía en su potencial para solucionar problemas, acompáñales en el cumplimiento de sus tareas escolares, trabaja con tus hijos sin asumir sus responsabilidades, de esta manera, los niños fortalecen sus hablidades para afrontar situaciones y solucionar problemas.

Todos, en algún momento hemos querido a nuestros niños más de lo necesario y es normal, lo que hay que evitar es querer demasiado todo el tiempo, ten presente que las acciones diarias tendrán efecto a largo plazo, la constancia, la coherencia y la seguridad que tengas en ti y en tus convicciones son ejemplos claros que siguen los niños y niñas al contruir su personalidad y fortalecer su temperamento.

Si crees que eres de esos padres que aman demasiado intenta racionar tus acciones, ama produndamente a tus hijos pero de a poco para ayudarles a crecer con equilibrio.