La palabra disciplina generalmente está asociada con regulación, control, imposición, castigo y represión. Algunos padres, madres o adultos responsables de la formación de niños y niñas ciertamente utilizan estas técnicas para lograr el control, otros sencillamente dejan la disciplinar para mantener la cercanía y la confianza de sus hijos.
Si consideramos la disciplina como un proceso de aprendizaje y no como una mera herramienta de control podremos evidenciar que evoluciona en conjunto con el desarrollo de los niños, niñas y adultos; en este proceso la práctica sistemática conduce al establecimiento sólido de esquemas de socialización en busca de mostrar la conducta mas favorable para el desenvolvimiento pleno de la niña o el niño en comunidad.
La vida en sociedad requiere del establecimiento claro y preciso de límites y libertades y es aquí cuando cobra importancia la disciplina como proceso de adecuación a la sociedad en la cual se desarrollan los pequeños.
Los padres y los adultos significativos para los niños y niñas modelan su comportamiento de forma directa y/o indirecta, ahora bien, el manual para ser padres caduca cada segundo, con cada gesto, acción y decisión, sin embargo pueden considerarse algunos aspectos para disciplinar con manos de seda a nuestros niños y niñas hoy.
- Es importante que los adultos que participan en la crianza de los pequeños establezcan acuerdos claros en lo referente a las libertades y límites que tendrán los en casa y fuera de ella.
- El afecto de los adultos cercanos responsables de los niños y niñas es incondicional y esto debe estar muy claro para ellos, aunque existan regulaciones del comportamiento necesarias para fomentar la sana convivencia.
- Aunque la relación entre el adulto y el niño sea horizontal es importante que el adulto asuma su rol como guía y orientador ya que tiene mayor experiencia. Los niños requieren directrices claras para poder construir equilibradamente sus propios patrones.
- Una relación de confianza, cariñosa y de estima bidireccional favorece la comunicación y por ende el desarrollo de niños y niñas disciplinados cálida y espotáneamente minimizando medidas de agresión para lograr el control.
Más adelante se desarrollarán los siguientes subtemas
* ¡Disciplinar a mi bebé es descorazonado!. Formando hábitos.
* ¿Disciplina con manos de seda?. Mi niño/niña aún no tiene seiete años.